|
Casada cuando todavía era una niña y viuda a una edad muy temprana, juró que no volvería a contraer matrimonio e hizo voto de castidad eterna… hasta que Simon de Montfort llegó a Inglaterra y posó en ella sus ardientes ojos negros. Arrogante e invencible, el alto caballero normando inspiraba temor a los hombres más valientes y un deseo impetuoso en el inexperto corazón de Leonor.
|